La facilidad de comunicación que tiene el ser
humano ha sido vital para su evolución y es por esto que desde las etapas más
primitivas esta especie animal ha buscado maneras de comunicarse verbal o
pictórica mente. En un principio no existía un vocabulario extendido, y quizás
ni siquiera uno, es por esto que los jeroglíficos eran la manera de
comunicación. Posteriormente surgió la escritura con palabras como símbolos de
la realidad, y con ellas los números. Luego comenzó el afán por la escritura de
libros, entre los cuales se encuentran unos muy importantes como la Biblia, o
el Quijote de la Mancha y muchos más. En la actualidad, no es necesario
redactar un libro o hablar de manera poética para transmitir un punto de vista,
las redes sociales ya lo hacen y de manera inmediata. Sin embargo estos medios
no son precisamente muy amigables con los entornos académicos, ya que no se
exigen parámetros mínimos en cuanto a calidad de la escritura. En las redes
sociales no se discrimina la mala ortografía o redacción, al mismo tiempo se
abre la posibilidad de distintos medios de lenguaje, no solo el escrito,
también las imágenes han cumplido un rol muy importante. Así que por estas
razones es importante revisar la manera en que nos expresamos en las redes sociales.